El feminismo que solo sirve para ganar un León

¿Qué deben hacer los hombres, las mujeres y todxs para cambiar la publicidad machista? Desde Costa Rica y bajo el seudónimo de María Rojas, las nuevas generaciones de publicitarias comparten su opinión*.

*Texto originalmente publicado en Medium bajo el seudónimo María Rojas.

Seamos claros, la publicidad sigue siendo machista.

Que desaparecieran los anuncios con mujeres rubias, altamente sexualizadas, para vender una cerveza, no significa que ya superamos esa etapa porque detrás del premio, de la campaña y del copy, está la agencia en donde aún vive el machismo.

A los hombres

Nos encantó que participaran en la campaña del día de la mujer, o en esa en contra de los feminicidios y femicidios y ni qué decir de esa que denuncia la violencia doméstica. ¿Pero sabés qué nos gustaría más? Que vos director, diseñador, redactor, productor y ejecutivo, demostraras que ese es tu pensamiento todo el tiempo y no sólo por ir detrás de un volcán o de un león.

¿Te declarás feminista? Entonces, qué esperás para inculcarlo en tu equipo. ¿Qué te hace falta para erradicar de las reuniones de peloteo que se hable más de lo rica que se ve la ejecutiva que del brief?

Dejá de ser condescendiente con esos machistas solo porque todos los días te repiten lo bueno que sos. Y si no podés hacerlo, entonces no te auto proclamés feminista, porque no lo sos.

NO, no por ser mujer me va doler más que me botés una idea o diseño.

NO, no estoy de mal humor o estresada porque estoy en mi periodo.

NO, no te alegrés porque sé escribir como “hombre” un copy.

NO, no quiero ganar el concurso de “La más rica” de la agencia.

NO, no está bien que me llamés “perra” por no querer apretar con vos en la fiesta de Halloween.

NO, no me he ganado mi puesto, mi salario o mis logros por salir, gustarle o acostarme con el DGC.

NO, el haber tenido sexo con vos no me hace menos valiosa.

NO, no soy menos que vos por tener una vagina en donde vos tenés un pene.

Qué cansador es siempre sentir que estamos uno o varios escalones más abajo.

Al “rockstar” se le perdona que llegue tarde, que siempre tenga pereza, que le falte el respeto a los demás, que jamás toque un HTML y que se comporte como un completo imbécil justificándolo porque es “buenísimo”. Pero cuántas veces hemos conocido a una compañera que también es buenísima, pero solo se le califica con el grado de “buena”, aunque todos saben que se esfuerza el triple que el “rockstar”.

Esta hablada NO busca que nos tengan lástima o que nos regalen algo. Es para pedirles con toda nuestra fuerza que nos vean como sus iguales, que nos respeten y si no saben cómo hacerlo acá les dejamos unos ejemplos:

Basta de chistes machistas.

No somos la novia, la esposa, el ligue de “X”, tenemos nombres y apellidos.

Contrátennos por nuestras capacidades y ganas de aprender, no por lo “ricas” que estamos o por ver quién nos logra ligar.

No nos saquen de proyectos porque creen que somos demasiado sentimentales.

Dejen de insultarnos; de llamarnos perras, zorras y putas solo porque no quisimos estar con ustedes.

No nos ofrezcan una birra esperando que nos emborrachemos para hacerles la noche más divertida.

Sáquense esa idea misógina de que el mae que se considera feminista es homosexual o poco “machito”.

Dejen de creer que ustedes tienen derecho a ponerle un rating a nuestra belleza, a nuestras tetas y a nuestro culo. Es NUESTRO cuerpo.

Hagan algo, ayúdennos a cambiar esto porque hasta el momento parece que la única circunstancia en el que somos más valiosas en la publicidad es cuando nosotras somos el brief.

Para las Mujeres

Últimamente la palabra sororidad anda dando la vueltas por redes sociales.

“La sororidad es un término derivado del latín soror que significa hermana. (…)La sororidad se refiere al apoyo, coexistencia y solidaridad frente a los problemas sociales que se presentan en sociedad. La sororidad es un valor, como la fraternidad, pero vinculada a la unión, respeto y amor entre el género femenino”.

Dejemos de fomentar entre nosotras la envidia, la intriga y la crítica. No nos volvamos parte de este círculo vicioso. Ya es bastante difícil trabajar en una industria altamente machista y dominada por hombres, para que entre nosotras mismas nos serruchemos el piso.

¿Alguna vez han sentido que las mujeres en publicidad solo pertenecemos a cuentas o a ser community managers? Si tu respuesta es sí, tranquila no sos la única. Es un “sentimiento adquirido” porque pareciera que son las únicas áreas en la que somos validadas.

Qué pereza es lograr sobresalir en un proyecto y que se nos ponga en duda nuestras capacidades o si nuestro éxito se debió a otra persona. Cuidado y no aparece un roco machista diciéndonos qué hacer porque piensa que seguimos en sus épocas doradas de 1980.

“No Manuel, las época de los anuncios con chicas guapísimas vendiendo una bolsas de Picaritas ya pasaron”.

Mujeres, miren a su alrededor un momento, ¿cuántas redactoras y diseñadoras ven? En la mayoría de los casos no muchas, verdad.

Volvamos a contar, ¿cuántas directoras en diseño y en creatividad han conocido en sus años trabajando en publicidad? Pocas, verdad. Si queremos que esto cambie tenemos que empezar por cambiar nosotras.

Es nuestro trabajo volver a la industria un espacio donde tanto hombres y mujeres tengamos las mismas oportunidades, porque si nos quedamos esperando que la iniciativa nazca de los hombres, lo que nos vamos a quedar es con las ganas.

Nos falta mucho por recorrer pero si lo hacemos juntas se nos va a hacer más corto el viaje. Impulsémonos entre nosotras, apoyémonos, corrijamos a las que están respaldando la desigualdad de género y principalmente empecemos a tener sororidad entre nosotras.

A todos

1980, 1990 y el 2000 quedaron en el pasado. Fueron grandes épocas para la industria pero quedarnos en el pasado es como pretender venderle al cliente un jingle cuando nos está pidiendo una campaña en digital.

Gracias.

Un fuerte y enorme gracias a las mujeres que años atrás nos abrieron la puerta para avanzar en esta carrera y a las que aún siguen luchando por hacer de la publicidad un mejor lugar para todas y todos.

Gracias:

Paula Guevara.

Carolina Mena.

Mariana Morera.

Mari Lisandra Lopardo.

Marinella Mazzali.

Catalina Restrepo.

Jennifer Caldwell.

Paula Díaz.

Tatiana Rojas Astua.

Milena Soto.

María José Fonseca Beer.

Maria Eugenia Ugalde.

Leyre Durán.

Paula Regidor.

Ale Atroz.

Y demás mujeres en puestos de liderazgo.

Gracias a todas las ejecutivas, redactoras, diseñadoras, project managers, productoras, planners, community managers y demás mujeres en esta industria .

Atentamente: La generación que viene más abajo.

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